INDIGNACIÓN




Rompo el silencio vacacional al que había sometido a este blog para comentar, con indignación infinita, la noticia central del día, no por esperada, menos dolorosa: la dirección federal (ejem...) del PSOE ha vetado la propuesta de los socialistas navarros de formar un gobierno de progreso con Nafarroa Bai y IUN-NEB. No suelo comentar decisiones de otras formaciones políticas, pero estas trascienden el ámbito puramente partidario.


Lo que ha pasado lo escribí hace más de un mes en este blog, y mis calificaciones de Pepe Blanco se han quedado cortas.


A veces, uno tiene la sana esperanza de equivocarse, de que todo lo escrito quede en evidencia ante una dirección socialista que retiene alguna porción del significado de ese nombre y de las clases a las que representa.


A veces, crees que se respetará la voluntad popular para el cambio por encima de las previsiones demoscópicas.


A veces, aún es posible creer que el eje principal de la política es izquierda/derecha, y que por tanto, una excluye la dinámica de la otra, sin posibilidad de interacción positiva, por acción o por omisión, como en este caso.


A veces, aún crees que la política, en mayúsculas, prima ante la politiquería, en minúsculas.


Pero no, esta vez no ha sido así. Espero que muchos socialistas navarros lean este verano a José Agustín Goytisolo, que asevera en su poema "A veces", que también "a veces, ordenan que hagáis esto o aquello y en seguida te enamoras de quien no hace ni caso". Espero que, pasadas las generales, los hombres y las mujeres de progreso de Navarra no hagan ni caso a la mediocridad, y con la mayoría otorgada por el pueblo a las izquierdas, se lleve a cabo una moción de censura a Sanz, y se configure un gobierno de progreso.