SOBRE EL CHE I EL DIARI "EL PAIS"

Ahir el diari El País va fer una editorial glossant la figura del Che Guevara, titulada Caudillo Guevara, que no tenia res a envejar a les que es van publicar el mateix dia als rotatius més conservadors. Va ser infame, indignant. Tant, que les reaccions a la blogesfera no es van fer esperar, com per exemple aquesta de l'amic Ricardo.


Avui, llegeixo amb satisfacció, que El País, a la secció de defensa del lector, publica una carta de l'amic (i exprofessor meu a la UPF) Francisco Férnandez Buey, on critica de manera brillant la impresentable editorial d'ahir. Es tan bona, que no puc afegir res més. Us la reprodueixo aquí, i com es diu en altres contextes...que rule...:


"No hace falta haber sido guevarista o serlo hoy para considerar su nota editorial de ayer, Caudillo Guevara (EL PAÍS, 10-10-2007), un insulto a la inteligencia y a la sensibilidad, un ejemplo más del tipo de discurso "autorizado por la policía y vedado por la lógica", que decía Marx.
Para empezar, es de una ignorancia supina atribuir en exclusiva al romanticismo europeo el prejuicio de que entregar la vida por las ideas es digno de admiración y elogio. Sólo un inculto puede escribir eso.
En segundo lugar, es sectario denominar muerte al asesinato de Guevara en La Higuera y encima atribuirle el propósito de dotar al crimen de un sentido trascendente.
En tercer lugar, es una manipulación incalificable identificar lo que hizo el internacionalista Guevara con movimientos terroristas, nacionalistas o yihadistas de ahora.
En cuarto lugar, es un infundio, digno del peor revisionismo histórico, presentar la vida y la acción de Guevara y de sus seguidores como mera coartada para un autoritarismo de signo contrario, que no germinaba entonces, como dice su editorial, sino que existía ya en el continente americano.
En quinto lugar, es absurdo presentar a Guevara como puesta al día del caudillismo latinoamericano: los extremos sólo se tocan en la cabeza del editorialista de EL PAÍS.
Y, por último, es falso, literalmente falso, que hoy ya sólo se conmemore la muerte de Guevara en Cuba, Venezuela o Bolivia. Sobre el uso indiscriminado del término "populismo" dije ya lo que tenía que decir aquí mismo hace unas semanas. Ahora quiero añadir que tanta ignorancia y tanta tergiversación de la historia y del presente me parecen indignas de un periódico que se quiere "global"."

2 comentaris:

paco ha dit...

Simplement màgnific!, un text molt digne que deixa a cadascú al lloc que li pertoca a la història.
Amb el record de Ernesto Guevara Che contra l'odi del Pais i grupo Prisa.
www.socelqueveus.blogspot.com

salutacions des del País Valencià-

Toni Salado ha dit...

Soy senador y militante de Izquierda Unida; hace ya casi treinta años que leo regularmente el periódico EL PAÍS -no es la única prensa que leo-, pero he de confesar que con el tiempo entre ese diario y mi persona se ha ido desarrollando una relación especial que hace que busque su presencia en invierno y en verano y que pueblen las estanterías de mi casa sus colecciones y libros.

No es la primera vez que opiniones editoriales o enfoques que el periódico realiza me han provocado desazón e incluso enfado desde mi posición políticamente comprometida, pero nunca como en el reciente editorial sobre la figura del Che, en el 40º aniversario de su asesinato en Bolivia, había sentido la tristeza y el estupor que acompañaron la lectura de ese texto.

Leo EL PAÍS como una opción progresista y reconozco junto a otros pocos diarios su calidad periodística, que intenta salir del ruido mediático, del trazo grueso, del maniqueísmo interesado, cosa que no se ha conseguido en absoluto con el mencionado editorial.

José Miguel Larraya, en su artículo de Defensor del Lector en EL PAÍS del 14 de octubre, se hace eco de ese malestar de muchos lectores y se presenta como una especie de mala conciencia editorial consciente posiblemente de la injusticia cometida.

Mi formación política ha iniciado una campaña denominada "Che 1967-2007" para recordar la figura y la obra del guerrillero después de 40 años de su muerte, y no nos sentimos parte de los "pocos" a los que se refería el editorial; sólo hay que recorrer los amplios cambios políticos que se están sucediendo en América Latina y las amplias sonrisas y complicidades que entre jóvenes y no tan jóvenes de nuestro país despierta la figura del guerrillero heroico.


Joan Josep Nuet i Pujals, senador de Izquierda Unida.