ILEGALIZAR NO ES LA SOLUCIÓN

Las últimas informaciones aparecidas en los medios de comunicación, indican que el Gobierno, la Fiscalía General del Estado, y la Audiencia Nacional, estan recabando información y elaborando informes para ilegalizar a EAE (ANV) y a EHAK (PCTV).

Como escribí el mes pasado en Avant, el PSOE ha hecho un giro de 180 grados en su política sobre Euskadi, y en plena subordinación al discurso del PP, ha retomado las maneras propias de la era Aznar para abordar el conflicto de Euskadi, es decir, negar la vía del diálogo y de la negociación política, y centrar toda acción en el ámbito puramente policial y judicial (por este orden).

Lo digo desde el principio, aunque para las personas que me conocen o que leen habitualmente el blog no es novedad: no tengo ninguna simpatía por ETA, ni tampoco, por los que apoyan desde la política sus acciones violentas. Dicho esto, paso a argumentar el porque me parece un error esta vía retomada por el Gobierno socialista.

No es cierta la argumentación del PP, que ahora (como entonces) asume el PSOE, de que la ilegalización de Herri Batasuna y de Euskal Herritarrok (y también, de Auzkera Guztiak), debilitase a ETA y su entorno político y social. Al contrario. ETA estaba desacreditada políticamente y socialmente, y el hecho de que apareciesen no solo corrientes abertzales críticas, sino incluso partidos como Aralar, evidenciaba la descomposición en la que se encontraba ese espacio, harto de la vía muerta de la acción-reacción y del enfrentamiento armado, rechazado ampliamente en Euskadi y fuera de Euskadi.

La ilegalización, produjo el efecto contrario al pretendido: volvió a aglutinar, ante tal agresión a la pluralidad democrática, a buena parte de la izquierda abertzale. El victimismo siempre ha galvanizado a sectores sociales que, en una situación normalizada, habrían tendido a vincularse en función de otras coordenadas, léase, izquierda/derecha, federalismo/soberanismo, u otras. El buen resultado de EHAK en las autonómicas vascas responde a eso: una cohesión muy fuerte de un espacio que se mueve a la consigna, y que rechaza, de plano, toda la gama de los grises. Como dice la canción de Barricada, todo es blanco o negro. Ese escenario maniqueo, solo beneficia a dos tendencias: la de ETA, que puede alterar todo el espacio del nacionalismo vasco, y la del PP, que puede arrastrar a los socialistas consigo.

Ahora, se vuelve a dar la misma situación. Ante una Batasuna desorientada, llena de contradicciones (contrasta la gran movilización por la huelga de hambre de De Juana, con el ostracismo al que ha sido condenado Otegi en su vuelta a prisión, por ejemplo), y con más preocupaciones por mantener la unidad interna que por escuchar a la sociedad vasca, y que ve como otras fuerzas como EB-B y Aralar en Euskadi y Nafarroa Bai en Navarra le disputan su espacio natural, es un error tergiversar el resultado electoral ilegalizando a una de las partes, por mucho que no nos guste lo que dice o piensa. A mi tampoco me gusta lo que dicen o piensan otras formaciones políticas, pero creo que ninguna debe ser ilegalizada: deben poder presentarse a elecciones, y en función de sus resultados, mirarse en el espejo de las miserias, para ver que lo que defienden escasea en apoyos.
Creo que mucha gente le daría un varapalo electoral serio a Batasuna, para que reflexione, si pudiese optar entre votarles a ellos, o votar a otras opciones (EB-B, Aralar, y Nafarroa Bai, principalmente). Si no, de nuevo, el resultado electoral estará distorsionado, y nuevamente tendremos un espacio político cohesionado entorno a los sectores duros, partidarios de recrudecer el conflicto (socializar el sufrimiento, esa expresión tan deleznable), y que electoralmente no podemos cuantificar porque asume la propiedad en exclusiva de blancos, nulos, y abstenciones.


Pero no es solo una cuestión electoral. Es un problema político de fondo. La ilegalización supone una negación política para amplios sectores sociales de Euskadi, y especialmente pensando en los sectores más jóvenes, una nula pedagogía democrática, que tiene sus consecuencias ya hoy. No es de extrañar que los últimos detenidos de ETA sean tan jóvenes. Muchos de los que participan de la kale borroka, nunca habrán podido votar a su opción política, ni lo podrán hacer mientras exista la Ley de Partidos tal cual, y se deje fuera del sistema a esas opciones políticas. El input que recibe una parte de la juventud vasca es que "El Estado Español" o "España" o "El Gobierno de España" no les reconoce políticamente, y que entonces, hay que utilizar otros medios que no son los de la participación política democrática establecida. La ilegalización deja en bandeja las argumentaciones de los sectores más duros, que ven en hechos concretos, un no reconocimiento democrático de sus posiciones, y por tanto, una coartada para justificar la violencia.


Creo que los socialistas (ETA y Batasuna también) deberían tomar nota del proceso irlandés, que tiene en el reconocimiento mútuo de todas las opciones, uno de los elementos de su éxito. Hay entrega de armas porque el Sinn Fein estaba en la mesa. Y no unos del Sinn Fein que han visto el Bloody Sunday en fotos o en un mural de Belfast. En las conversaciones había expresos del IRA por delitos de sangre, que tras una reconsideración de lo estéril de la violencia (y aquí es la parte que ETA y Batasuna deben asumir) se convierten en agentes políticos para la resolución del conflicto, que después debe refrendar el pueblo democráticamente en las urnas, teniendo todas las posibilidades de elegir.


En resumen, creo que el rumbo tomado por los socialistas, y apoyado por el PP, es equivocado y nos aleja (para hoy, y lo que es peor, para mañana) de un escenario de resolución pacífica del conflicto.

6 comentaris:

Hitur ha dit...

Perfectamente explicado.
Mila esker.

Groovy ha dit...

Primero de todo felicidades por el post, es la primera vez que sobre el tema leo una argumentación que no sea "el pp también negoció y está utilizando el tema anti terrorista para sacar votos".
Sin embargo, creo que confundes ideas políticas con ideas que justifican y aplauden el uso de la violencia para conseguir objetivos políticos. Hay muchos partidos políticos con muchas ideas distintas. Hay gente que desprecia a los nacionalistas, los nacionalistas desprecian a los peperos. Pero no se ilegalizan sus partidos. Porque no practican, ni defienden la violencia para conseguir sus fines. Batasuna, y sus marcas sucesoras como ANV o PCTV tienen todo el derecho a defender sus ideas, pero deben seguir las reglas del juego y renunciar a la violencia. Si no, será ilegalizado.
Repito no se trata de que no gusten sus ideas, se trata de que usa la violencia.

En segundo lugar, una negociación política es un acto totalmente antidemocrático. Todos tenemos, y todos tienen el derecho de defender sus ideas y a ser representados. Todos tienen el derecho a perseguir sus objetivos políticos. Pero deben cumplir las reglas que establece la democracia. Eso es una democracia. Cuando un grupo obtiene objetivos políticos sin haber participado democráticamente y según las reglas, te cargas la democracia. Porque aquí o seguimos todos las reglas o no la sigue ninguno. No puede ser que unos obtengan beneficios por matar y otros tengan que seguir votando y aguantarse cuando no se consigue lo que quiere.

Toni Salado ha dit...

HITUR:

Ongi etorri nire bloga. Mila esker. Euskal Herrian bizi zara?

Laster arte.

Toni.

Toni Salado ha dit...

GROOVY:

Gracias por tus felicitaciones, pero creo que has interpretado cosas que yo no he dicho.

Yo no justifico la violencia, ni creo en que la violencia sea un atajo para conseguir contrapartidas políticas. Solo ponía de manifiesto la nula pedagogía política, y lo fácil que se lo ponemos, a los/las que sí que lo creen.

Además, en la última parte digo que toda negociación debe refrendarse en las urnas, con lo que todo proceso, al final, pasa por todos los ciudadanos, los que lo apoyan y los que no, y quien tenga la mayoría será quien lo saque adelante o no. Por lo tanto, es un proceso PLENAMENTE DEMOCRÁTICO. Y sigo con el ejemplo de Irlanda: todo el proceso ha acabado con unas elecciones, y un Gobierno de Unidad entre Unionistas y Sinn Fein, es decir, entre gentes que hace solo una década se tiroteaban por la calle y vivían separados por muros (esto último, hecho mucho más grave para la convivencia que en Euskadi no existe). ¿Porque no intentar lo mismo aquí? ¿Los apriorismos formales nos van a privar de llegar a la Paz? No creo que ese lujo nos lo podamos permitir.

Carles Escolà Sánchez ha dit...

Einstein dijo: "si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo".

Que 30 años después sigamos en la situación en que estamos es como para plantearse que la estrategia de siempre, aquella de "derrotar a ETA", ha resultado inutil en sus diferentes etapas. Negación del conflicto político de Euskadi, no tener voluntad firme de darle una salida dialogada al conflicto armado, ilegalización de organizaciones políticas y cierres de medios de comunicación... Todo esto sólo ha servido para que el movimiento independentista se repliegue hacia posiciones de repunte de la confrontación. Creo que es evidente que se debe buscar una nueva estrategia para abordar el conflicto, que debe pasar necesariamente por el reconocimiento de todas las partes como interlocutores válidos. Como dice Toni, este fué un elemento clave que permitió el proceso en Irlanda del Norte.

Salut!!

Anònim ha dit...

Clar que el rumb del PSOE ens allunya d'una solució política! Perquè qualsevol solució política al conflicte passa per un avanç de les posicions democràtiques (de les de la gent d'esquerres "de debò" i els abertzales, junts i separats) i ja ha quedat demostrat que el PSOE (i tot el que aquesta maquinària de poder representa) no està en condicions d'acceptar aquest avanç polític i social, ni al País Basc ni a Catalunya.

Espanya és irreformable.