LOS ENEMIGOS DE MI ENEMIGO, NO SON MIS AMIGOS


Se dice que el expresidente Bembela, sostenía la tesis de que en política internacional, cuando no tenía demasiado claro que hacer en un determinado asunto, esperaba a saber la opinión y la acción de Estados Unidos, y automáticamente, él se posicionaba en sentido contrario. Aunque parezca cómico, esa fué una dinámica generalizada durante la Guerra Fría, en consecuencia con la política de bloques. Hoy, superado ese estadio histórico, hay quien se empeña en seguir con la misma dinámica.

No me extraña que lo hagan Estados Unidos y sus aliados: el rol de superpotencia única necesita de crear una raya nítida que simplifique hasta el paroxismo la realidad, y separe a los que están conmigo de los que estan contra mí, justificando el uso de la fuerza como manera de establer el orden internacional.

Tampoco me extraña que lo hagan otras potencias que quieren disputar la hegemonía a los Estados Unidos, pues un enemigo común siempre ayuda a encontrar aliados que tapen las deficiencia propias, hagan de masa crítica, y regionalizen al máximo los conflictos buscando desbordar las capacidades de la primera potencia.


Pero con lo que NO estoy de acuerdo es con que la izquierda, en especial la que se reclama alternativa, continúe con ese esquema. No nos funcionó en la Guerra Fría, cuando al menos había más complicidades ideológicas, y menos nos va a funcionar ahora, que no las hay. Habría que hacerle más caso a Albert Einstein, que definió la locura como "hacer siempre lo mismo, esperando resultados diferentes".
Digo esto en referencia al último acontecimiento que ha marcado la agenda internacional, la guerra entre Rusia y Georgia, pero vale para otras cuestiones.

Como decía antes, no me extraña que los mass media del stablishment hayan caído rápidamente en el maniqueo esquema de antirusos/prorrusos, que desvía facilmente la atención sobre las causas reales de la guerra en una zona con recursos energéticos muy importantes.

Lo que me preocupa es que en medios considerados alternativos, se haya caido en posturas prorrusas que no tienen la más mínima justificación o validez para la causa de las izquierdas.

Pongo un ejemplo: en el diario electrónico Rebelión, uno de sus más afamados articulistas, Heinz Dieterich, escribe un artículo titulado "Medalla de Oro para Vladimir Putin".
Se supone que tal condecoración se debe a la victoria militar ante Georgia, y de paso, sobre Estados Unidos y sus planes expansionistas en la zona.
Y en esta linea, se pueden encontrar más artículos en el apartado que Rebelión dedica al tema.

Y yo pregunto: ¿y el No a la Guerra, donde lo aparcamos? ¿La izquierda le debe algo a Putin? ¿Es Rusia una alternativa socialista o el paraiso del capitalismo mafioso? ¿Recordamos los fraudes electorales que han afectado especialmente a la izquierda rusa? ¿Donde quedan las atrocidades de la guerra de Chechenia? ¿Donde queda el asesinato de Anna Politkovskaya, de la que la propia Rebelión reprodujo artículos durísimos contra Putin? ¿Nos acordamos del famoso Polonio 210 que acabó con Alexander Litvinenko?


Debe desterrarse de la cultura de la izquierda, como ya se ha hecho con otros lastres históricos, la idea de que todo vale contra el enemigo, y de que la alianza táctica con los enemigos del enemigo es necesaria, sea cual sea el perfil del aliado. Sinceramente, los rasgos comunes entre Ahmadineyad, Putin, y Kim Jong Il, por poner 3 significados, se me antojan difíciles, más allá de que pueden ser lo que más incomode a Bush. Pero si hablamos de en que coinciden con él proyecto de la izquierda, de todos podremos decir que no coinciden en nada. De hecho, la izquierda es objetivo prioritario a machacar de todos ellos.

No solo es una discusión teórica: tiene concreciones prácticas y debe ser tomada en cuenta, por ejemplo, para no llegar a alianzas esperpénticas vestidas de multilateralismo, cuando la realidad dominante que subyace es otra bien diferente.

5 comentaris:

David montilla ha dit...

Hablar de lucha de la izquierda defendienda la Rusia de Putin es como hablar de apoyar la Mafia de Capone en la epoca de Eliot Ness. Es algo tan asimétrico que me horroriza pensar, que ciertos personajes de la izquierda, tengan tan solo la leve idea de semejante aliado en la lucha contra el imperialismo. La lucha de Putin y toda la mafia de su gobierno, es otro imperialismo, con otro alfabeto, el cirilico, pero otro imperialismo. No nos confundamos compañeros, un abrazo Toni.

Anònim ha dit...

Amigo Toni, comprendo tu inquietud por la situacion que ha generado seguramente en una parte de la izquierda en acontecimientos de Georgia... y otros. Yo tambien estoy preocupado por la intervencion de tres fragatas de guerra españolas en aguas rusas, no sé si en actitud humanitaria o agresiva, porque si no es humanitaria y es agresiva, que le decimos a Putin:que pasabamos por allí? que eso es cosa de la Armada española y no del pueblo español, etc. .Vivimos malos tiempos, Toni,nos estan ganando la batalla de las ideas. Y estoy de acuerdo con que , a priori, los enemigos de mi enemigo no tienen por que ser , necesariamente mis amigos, y matizo. Hay alianzas y contiuará habiendolas que responden a situaciones muy puntuales y que a los mortales nos pueden parecer extrañas , solo una, Stalin Roosvelt/Truman. Un dictador soviético, asesino, carnicero, etc. con unos demócratas de toda la vida.Creo que hay que entrar más en profundidad en el contexto en que se dan los conflictos internacionales, y sobre todo ser cauto,no mudo, sobre todo panra no dar más ventaja al enemigo principal: el imperialismo yanquiy sus aliados. Yo todavía recuerdo los aplausos de parte de la izquierda a la invasión de IRak, para eliminar al dictador Hussein, o al otro dictador de la exrepública yugoslava, Milosevic, lo de Afganistan (la alegria de ciertos colectivos por las libertades que iba a instaurar... la OTAN !!!!), o aquellos ingenuos, o no tan ingenuos?, de los años 80 ni OTAN ni Pacto de Varsovia, bueno ahora nadie sale a decir que NO a la OTAN, ni siquiera aquellos que lo reivindicaban como un principio pacifista.Simplemente una reflexión más. No ??

Toni Salado ha dit...

David, veig que coincidim en l'argumentació de fons. Una abraçada company!

Anònimo:

Gracias por tu reflexión, aunque no la comparta en su totalidad. Es cierto que hay un retroceso de la izquierda en la batalla de las ideas, pero no creo que la manera de superarlo sea volver a los esquemas frentistas de la guerra fría.

Yo nunca aplaudí la intervención de Irak, al mismo tiempo que critique al dictador Hussein, que masacro a dos colectivos en Irak: a los chiitas, y a los comunistas...

Y más de lo mismo con la OTAN. En mi Universidad, proteste delante del mismisimo Solana, pero eso no fué obstaculo para denunciar la limpieza étnica de Milosevic. También me tocó soportar el bochorno del miting de plaza Catalunya, Europeas 1999, cuando vinieron los proserbios/proMilosevic a escuchar a Anguita...

Y con el Pacto de Varsovia igual: lo de la Primavera de Praga fué y es inaceptable, y así lo entenció en su momento la mayoría del PSUC, que criticó la intervención militar sovietica (te invito a que busques el "Auca del PSUC" del 40 Aniversario, que hace referencia al tema).

En definitiva: o retomamos la coherencia entre fines y medios, o no tendremos credibilidad alguna.

Toni Perico ha dit...

El resumen de lo dicho es que opuesto al color blanco, no está solo el color negro, sino el color rojo (hablo de colores), el amarillo o el azul.

El mundo siempre fue poliedrico, aunque supongo que por cosas de la vida, nos enseñaron que era dual.

Anònim ha dit...

PER MI,SOC LA BRUXA DE JUGANT,TOT PLEGAT AMB SEMBLAR UNA LLUITA DE PODERS I DE "QUARTOS".NI LAS IDEAS,NI LAS LLIBERTATS TENEN RES A VEURE. GAS,PETROLI,RUTAS COMERCIALS....I LO DEMES SON PUNYETES. JUGANT AMB BCN.......