"EL PAIS" Y LA DERROTA (POR AHORA) DE LAS 65 HORAS

De vez en cuando, la humanidad progresiva también gana. Ayer, se llevó un severo varapalo el neoliberalismo europeo con la votación en contra, por mayoría absoluta, de la directiva europea sobre tiempo de trabajo, que pretendía introducir médidas draconianas como las 65 horas semanales de trabajo o que no computasen como tiempo de trabajo los periodos inactivos de las guardias de los médicos.

Sin embargo, pese a éste éxito de la movilización sindical, del modelo social europeo, y del sentido común, no cabe bajar la guardia. Y para muestra, la editorial de hoy de El Pais, que pese a reconocer la derrota de la directiva, alienta a seguir el debate de la misma.

Ya desde la entradilla, deja claro su posición: "El Parlamento Europeo impone una nueva negociación para ampliar las horas de trabajo". ¡Que no! ¡Que no se enteran! ¡Que no hay nada que negociar! ¡No, es no!. No queremos ampliar las horas de trabajo, porque no es necesario, y porque va contra nuestro modelo social, contra la conciliación de la vida laboral y familiar, contra la legislación de la OIT, y contra las conquistas laborales de hace ¡un siglo!.

Pero por si fuera poco, se atreven a acabar la editorial afirmando lo siguiente: "parece útil, en Europa y en España, permitir que las empresas y los trabajadores dispongan de un margen de negociación superior al actual y no se vean encorsetados hasta la asfixia por convenios firmados en las cúpulas empresarial y sindical. El desafío es encontrar ese punto de equilibrio".

¿Perdonen, como dicen? Precisamente, la negociación colectiva y la posibilidad de asociación de los trabajadores frente a la empresa, es lo que equilibra las relaciones laborales. Dejar al trabajador "a solas" frente a la empresa es la mejor manera de perjudicarle y de fomentar actitudes insolidarias entre trabajadores. Más allá de que las formas de la negociación colectiva son muy mejorables aún (no vale con el pasteleo y barniz democrático tan al uso), poner en duda su justicia es atacar a la raiz de nuestro modelo social, y extender el falaz ideario del capitalismo popular, donde todo el mundo es igual y se trata de tú a tú, como si todos fuesen directivos que negocian individualmente sus emolumentos.

Frente a estos ataques de las burguesías, hace falta una mayor articulación de la izquierda social y política, y en especial, un nuevo impulso del movimiento sindical, demasiado dedicado a la gestión sindical y poco a su vertiente político-social. En ese sentido, aprovecho para remarcar que espero un cambio en CCOO, que está estos días de 9º Congreso, y que si vira hacia una alternativa al modelo actual, tal vez se pueda revitalizar el sindicalismo de clase en su conjunto, y de esa manera también, influir en el sindicalismo europeo e internacional.

6 comentaris:

àngels ha dit...

Molt bé, Toni! Comparteixo la crítica i també l'esperança de que CC.OO. faci un tomb important! A veure si escrius més de política, que sempre l'encertes! Una abraçada

Anònim ha dit...

Un tomb a CCOO? hahahaha, no em facis riure. fa tants anys que sento la mateixa cançó que em sembla que visc en l'etern retorn. el famós "sector crític" deu ser més vell que CCOO i tot.

Toni Salado ha dit...

Gràcies Angels, intentarem escriure més regularment! Una abraçada!

Toni Salado ha dit...

Anònim:

L'escepticisme és lícit, però com l'aigua passada, no mou molí. En tot cas, gràcies pel teu comentari.

Anònim ha dit...

bien por tu comentario en el blog del de ICV ( como dejan a esta gente publicar en esta red de blogs?....si es que normal que pasen estas cosas...)

EUIA tiene que ser soberana , independiente y con perfil propio

sino a ERC....

no hay otra camaradas...

Toni Perico ha dit...

Lo que dice El Pais es normal pues no deja de ser una empresa y teien que defender sus intereses de empresa y la de sus anunciantes (también empresas).
El problema es que sus lectores no son empresas, pero como no están organizados y además las alternativas tampoco son muy gloriosas, pues así vamos.

Respecto CCOO, ojala cambie, pero me parece que todo está atado y muy atado. El llamado sector critico no tiene unas formas de hacer muy ilusionantes para mucha gente, aunque prefiero claro está, al sector critico que lo que hay ahora.

O sea que en general son malos tiempos para la lírica...