SOBRE CRISIS Y III REPUBLICA

El diario Público anunciaba hace unos días que el PCE proponía la III República como solución a la crisis, y que en octubre celebraran una conferencia para iniciar el camino que desemboque en un nuevo proceso constituyente. No sabía si tomármelo como una nota de humor ante la que se nos viene encima, o si tomármelo en serio y pensar que en algunos sectores del PCE han perdido el sentido de la realidad y de la oportunidad.
La cosa es que esta semana, leyendo la revista Nous Horitzons, encontré un artículo de Josep Fontana en el que citaba la experiencia de unos comunistas de Madrid el 14 de Abril de 1931, y que me parece que explica exactamente lo mismo, es decir, como se tergiversan a veces los objetivos y las prioridades de un determinado momento político. La cita dice así:

"Desde las siete hasta por lo menos las doce de la noche, íbamos montados en dos camiones, cuarenta o cincuenta comunistas, entre los cuales el Secretario General (es decir, Bullejos), haciendo el ridículo por las calles de Madrid, vociferando consignas, muchas de las cuales no entendía nadie y las otras eran inadecuadas para el momento político. En la Puerta del Sol, dos mujeres desconocidas se acercaron al camión en que yo iba y nos pidieron que las dejásemos montar, accedimos y comenzaron a gritar "Viva la República!". Al ver que nosotros gritábamos "Viva la República Soviética!", nos preguntaron que qué república era aquella. Alguien contestó: "pues la de los soviets". Las dos mujeres se miraron, hicieron un gesto y nos pidieron que parásemos el camión para bajarse de él."

Sinceramente, no entiendo como a estas alturas se sigue confundiendo el modelo de estado con el modelo social. Por ejemplo, siempre hablamos de Suecia como ejemplo de las políticas de bienestar y de cohesión social, y obviamos que se trata de una monarquía parlamentaria como España. Por tanto, el modelo de la jefatura del Estado no condiciona el modelo social necesariamente. Yo estoy por un modelo republicano porque es más democrático, pero entiendo que no es la principal cosa a reformar del Estado, ni mucho menos, el problema mayor de los trabajadores y trabajadoras de España.

Por lo tanto, la izquierda transformadora española debería centrarse más en las respuestas a la crisis, y en reforzar los lazos entre la izquierda social y la izquierda política, más que en realizar cónclaves para reclamar la III República, que siendo justa y necesaria, no es remedio de los principales males del país. Sino, corremos el riesgo que la ciudadanía se baje de nuestro camión porque no nos entienda, y se suba a otros desde los cuales nos arrolle.