En defensa de @LA_PAH y el acierto de la @ILPhipotecaria

Mañana se constituye en el Congreso de los Diputados la ponencia que debatirá la ILP Hipotecaria, una   iniciativa legislativa popular apoyada por un millón y medio de firmas que quiere poner fin al drama de los desahucios y de la condena de por vida a la insolvencia de miles de familias, especialmente a través de la introducción de la dación en pago como método de saldar la deuda hipotecaria.

El clamor social contra los desahucios y a favor de la dación en pago, se ha convertido en un movimiento social de amplísimas simpatías, posiblemente el primero de relevancia de este periodo político marcado por las crisis. 
De hecho, el drama de los desahucios sintetiza bien donde se halla la contradicción principal de la estafa que vivimos: los bancos o las personas, los mercados o los derechos humanos y la democracia. 
La burbuja inmobiliaria española fue hinchada por unas entidades financieras que especularon con un derecho básico: la vivienda digna. Ahora que la burbuja ha estallado, no es de recibo que las consecuencias las pague la gente común, mientras el poder financiero sigue acumulando de capital de manera indecente (preferentes...) y recibiendo ayudas públicas para salvar entidades y sus millonarios administradores,  mientras se realizan recortes presupuestarios en derechos sociales básicos.

A mi entender, los promotores de la ILP han tenido tres grandes aciertos:
a)Articular un programa mínimo entorno a una serie de reformas legislativas que, además de resolver situaciones concretas, ponen en contradicción y cuestionan partes importantes del sistema y de quien lo controla: la oligarquía financiera. 
b)La capacidad de implicar en un mismo objetivo a organizaciones sociales de masas, fuerzas políticas, instituciones, y movimientos sociales de nueva generación, en un ejemplo de lo que debería ser, a mi entender, la confluencia entre las diferentes formas y ámbitos de lucha antineoliberal. 
c)La combinación de las acciones en los desahucios, de la solidaridad cotidiana con las familias afectadas, del activismo directo contra las entidades financieras, de las mesitas en los barrios para recoger firmas, con la actividad en las redes sociales en internet, tanto para convocar, como para difundir, concienciar, organizar, interpelar...

La ILP ha sido promovida por diversas entidades sociales, entre las que destacan CCOO, UGT, CONFAVC, Observatori DESC...Pero ha sido la PAH, con su portavoz, Ada Colau, quien ha dado más repercusión mediática a la iniciativa, con sus acciones cotidianas en desahucios y entidades financieras, y especialmente desde su comparecencia en el Congreso de los Diputados, donde las razones de la iniciativa llegaron a muchísima gente a través los grandes medios de comunicación.

No han tardado los poderes financieros, y sus voceros políticos y mediáticos, en intentar descreditar y criminalizar a la PAH, y por extensión, al conjunto del movimiento y la propia ILP, en especial por el tema de los escraches, que por contra, han tenido apoyos destacados, como los de Maruja Torres o  Vicenç Navarro. La PAH ha definido unas pautas para que los escraches sean pacíficos y sin perjuicios a terceros, y en todo caso, se expresa la consciencia de que son un instrumento más, y no un objetivo en sí mismos. Aún así, las personas de la PAH deberán actuar con cautela ante las provocaciones y quien tenga la tentación de ir más allá de lo que el colectivo defiende, pues el foco mediático está sobre ellas esperando cualquier cosa para desautorizar a la PAH y debilitar el gran apoyo social que en estos momentos tienen las propuestas de la ILP. 

Si esa autoridad social y legitimidad ética se mantiene intacta, el PP (y aunque no les guste aceptarlo, también el PSOE) sabe que un no rotundo, o un intento de descafeinar la ILP tendrán un coste social y electoral ineludible. Haría bien Rubalcaba de no pensar, una vez más, en pactos de Estado ni componendas bipartidistas que apuntalen a un gobierno y un sistema insufribles. Desde Izquierda Plural ya se ha manifestado total acuerdo con los contenidos de la ILP, así como otros grupos de izquierdas con representación parlamentaria.